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“No tengo dinero maestra, pero le regalo un gallito, es el más bonito”, esta es la historia

“No tengo dinero maestra, pero le regalo un gallito, es el más bonito”, esta es la historia

Una maestra publicó en sus redes sociales el regalo que le obsequió un niño por su cumpleaños, el cual se viralizó al describir la historia del niño que le regaló un gallo, “el más bonito”.

“Es un gallito maestra, escogí el más bonito que tenía para traérselo, no tengo dinero para comprarle nada, pero espero le gusten los gallos y no se preocupe busque con los vecinos quien me diera aventón a la escuela para poder traerle su regalo”.

La historia se da en la escuela primaria Virginia Abigail Garza López, de Matamoros, Tamaulipas.

En su cuenta de Facebook, la docente publicó tres fotografías con el chico y el gallo colorado, el cual fue un regalo que llevó a la escuela en una caja de cartón que cuidó hasta entregarlo a la maestra.

Esta es la historia del niño que regaló un gallo a la maestra porque no tenía más que darle, por eso escogió al mejor:

Hace días mis alumnos se informaron que dentro de poco festejaría mi cumpleaños por lo que uno de ellos se paró frente a mí y me comento.

-Maestra yo no tendré dinero para esa fecha pero quiero obsequiarle algo por adelantado pues tampoco estaré en mi casa para esas fechas. Yo sonreí y con un sentimiento que involucraba alegría y tristeza al mismo tiempo respondí, que no era necesario el obsequio, con su intención era más que suficiente.

Los días pasaron y el pequeño de nuevo busco el momento y me comento.

– Maestra le traje su regalo pero está escondido por que no quería que los demás maestros no me dejaran entrar con él a la escuela.

Sorprendida le dije muchísimas gracias, pero no era necesario el obsequio, a lo que él responde, ¿puedo ir por el? Es que lo tengo escondido en la entrada, y conteste que si.

Después de unos minutos llego con una caja de cartón en sus manos, perforada por un costado y un hilo la envolvía para dar firmeza al obsequio, me quede sorprendida, y le pregunté. ¿Cómo le hiciste para traértelo? pues había olvidado mencionar que el pequeño se trasladaba en bicicleta todos los días de su casa a la escuela y me respondió.

– Es un gallito maestra, escogí el más bonito que tenía para traérselo, no tengo dinero para comprarle nada, pero espero le gusten los gallos y no se preocupe busque con los vecinos quien me diera rait a la escuela para poder traerle su regalo.

Entonces lo abracé y con mis ojos estrellados le di las gracias. Le agradecí no sólo porque ese día regresaría caminando a su casa, tampoco porque se tomó el tiempo de buscar la caja y prepararla para obsequiármela, tampoco por buscar entre sus vecinos a alguien que quisiera llevarlo a la escuela para poder llevar mi regalo, ni por el hecho de que escondió el detalle de los demás maestros sabiendo que nadie lo dejaría entrar con un gallo al salón… le agradecí también por recordarme por que elegí ser maestra, por que elegí estar aquí diariamente frente a un grupo de alumnos dando lo mejor cada día para que ellos sean mejores personas.

Fuente: xeu noticias