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Qué es el síndrome del shock tóxico

Qué es el síndrome del shock tóxico
  • Es una infección bacteriana que puede ser mortal casi en un 50% de los casos.

  • Algunos síntomas son el dolor de cabeza, el malestar general, la fiebre alta o la presión arterial baja.

  • Se suelen pautar antibióticos y medicamentos para estabilizar la presión arterial que se administran por vía intravenosa.

El síndrome del shock tóxico es una infección bacteriana poco frecuente pero cuya afectación en la persona enferma es muy grave. Se trata de una afección que pueden padecer mujeres, tanto en los años en los que menstrúan como en los años tras la menopausia, niños y hombres.

Causas del síndrome del shock tóxico

Esta enfermedad puede ser causada por dos tipos de bacterias: el Staphylococcus aureus (estafilococo) o Streptococcus pyogenes (estreptococo). La mayoría de los casos tienen que ver con el primero de los patógenos. La aparición de los estafilococos tiende a estar relacionada con infecciones cutáneas que no se han acabado de curar, quemaduras, heridas quirúrgicas o debido al uso de tampones.

Hace algunos años, el síndrome del shock tóxico se asociaba al uso de tampones muy absorbentes, diafragmas o esponjas anticonceptivas. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos productos han contado con mayores garantías sanitarias, lo que hace que actualmente menos de la mitad de los casos de esta infección tengan que ver con el uso de alguno de estos productos.

Hay más riesgo cuando se usa un tampón durante muchas horas. Los médicos recomiendan cambiarlo, por lo menos, cada seis horas.

Síntomas del síndrome del shock tóxico

Las personas que padecen este síndrome suelen presentar un cuadro que incluye diarrea, dolor de cabeza, malestar general, fiebre alta (por encima de los 38,5ºC), náuseas, vómitos, presión arterial baja (hipotensión), erupciones o sarpullidos, enrojecimiento de los ojos e incluso pueden sufrir insuficiencia en algún órgano o convulsiones.

Un factor de riesgo es tener otra infección causada por estafilococos, como puede ser el caso de una neumonía, una infección cutánea o infecciones más graves que se localizan en la sangre o en los huesos.

Diagnóstico y tratamiento

Si un paciente empieza a experimentar los síntomas que están relacionados con el síndrome del shock tóxico, es imprescindible ir inmediatamente al médico para ponerle remedio cuanto antes, puesto que es una enfermedad que puede ser mortal en un porcentaje cercano al 50%.

Cabe destacar que no existe una prueba específica para la detección de esta infección, aunque lo más frecuente es practicar exámenes de orina y de sangre para determinar la presencia de agentes infecciosos. También es posible que el médico decida tomar una muestra de la parte en la que seguramente esté la infección. Para más inri, en función de la gravedad del cuadro que presenta el paciente, es probable que se realicen otras pruebas, como una radiografía de tórax, que ayude a determinar el alcance de la afectación de esta enfermedad.

Con casi toda seguridad, el paciente con síndrome del shock tóxico será hospitalizado. Tras analizar los resultados de las pruebas, se extraen los vendajes que tapan las heridas o los tampones, se limpian las heridas y se drenan las cavidades infectadas. Además, se suministra por vía intravenosa antibióticos y medicamentos para estabilizar la presión arterial si esta es baja.

Prevención del síndrome del shock tóxico

Como ocurre con otras enfermedades, la higiene de manos es fundamental para prevenir el síndrome del shock tóxico. En el caso de usar tampones, es altamente recomendable cambiarlos con frecuencia. Si aparece una herida, es importante desinfectarla e irla limpiando y curando varias veces al día.

FUENTE/NIUS